7.02.2012


viernes, 29 de junio de 2012

MUSEO NACIONAL DE LAS ARTES CIRCENSES DE ALBACETE


UN MUSEO NACIONAL EN EL ALTOZANO
Javier López-Galiacho Perona
Presidente de AMITE

Albacete puede obtener el premio gordo de las inversiones culturales de esta legislatura popular. Todo está preparado desde Madrid, Ministerio de Educación y Cultura (INAEM) y SEGIPSA, para iniciar en los próximos meses la transformación del viejo edificio del Banco de España ubicado en el corazón de Albacete, el Altozano. Su destino es albergar en dos años el único museo de titularidad pública de las artes circenses del mundo.
Una inversión del Estado en Albacete, que cae como un premio gordo de Navidad, de más de cuatro millones de euros, sólo de obra. Dinero que irá a parar, en gran medida, a proveedores de Albacete que facilitarán los servicios que requerirá esta infraestructura, que nos va a poner en el mapa mundial de la cultura, y que convertirá a Albacete en una de las escasas capitales de España con un museo nacional, con lo que ello conlleva.
Y pienso en esos visitantes, muchos camino de Levante, que pararan en Albacete para visitar este museo, comprar en nuestras tiendas, comer en nuestros restaurantes, visitar el Museo de la Cuchillería o el magnífico del Parque, o lo que seguro va a suponer de imagen de la ciudad cuando se dé a conocer esta infraestructura museística de primer nivel. Repito, un premio gordo para la ciudad, en la que el Ayuntamiento no sólo no va a poner un céntimo de euro, sino que por dar la licencia de cambio de uso, que aún se resiste, se llevará casi doscientos mil euros. Y esto hay que explicarlo a la ciudadanía. Es un premio gordo del Estado para Albacete, que no deslegitima la política de austeridad que ha puesto en marcha el gobierno municipal. Además lo va a hacer este Gobierno de España, el mismo que tiene la mayoría en el Ayuntamiento.
El Banco de España estaba destinado a albergar despachos y oficinas de la Administración del Estado en Albacete, en concreto para ampliar el Palacio de Justicia. El “petardazo” que ha supuesto arrasar el emblemático Colegio Salesiano de la carretera de Madrid, desde 2010 tan sólo un solar pasto de ratas y escombros sin destino, supone una amenaza de que si no hay Museo Nacional de las Artes Circenses en el Altozano, el edificio del Banco de España será en un par de años, un centro administrativo de despachos. Eso lo tiene muy claro el Estado. Si no queréis este Museo, tendréis oficinas.
Los albacetenses tenemos por delante un clara oportunidad de colocarnos en el mapa cultural mundial. El Museo Nacional de las Artes Circenses, que será único en el mundo, no se va a levantar sólo para albergar la nariz de payaso de Fofó, el acordeón de Miliki o el trapecio de Pinto del Oro, como denuncian los miopes. Es mucho más. Este Museo en el Altozano además de acoger la historia del circo de España, rica, variada, estelar en Europa, ubicará un centro de investigación de nuevas tendencias de este arte circense, milenario y también escénico, que vive un apogeo en todo el mundo. Ahí está el éxito del canadiense Circo del Sol para darnos cuenta, que sólo a veces el “tren del futuro” pasa por tu estación, la de Albacete, y lo que aquí se trata es de subirse a él para convertir a nuestra ciudad en un referente mundial de un arte que siempre ha tenido arraigo entre los albacetenses. Nuestro Teatro Circo, joya mundial de la arquitectura teatral circense, así lo atestigua desde hace 125 años. Ya perdimos el AVE, que ganó Cuenca, ahora toca no perder el “tren” de una inversión cultural e internacional de primer orden cuya estación término es el el corazón de nuestro Albacete, su plaza del Altozano.