9.27.2012

cultura.elpais.com


La cultura, ante su peor momento


Una sala de cine vacía. / CLAUDIO ÁLVAREZ
El Gobierno del Partido Popular presentará en las próximas horas un plan de recortes presupuestarios que, en el caso de la Cultura, revestirá tintes casi dramáticos. Instituciones emblemáticas, lo que bien podría considerarse como los grandes trasatlánticos de la cultura española, sufrirán recortes de en torno al 30%. El Museo del Prado, el Reina Sofía, el Teatro Real, el Gran Teatro del Liceo, y áreas fundamentales como la Dirección General de Industrias Culturales (que se lleva el mayor hachazo), la Red de Bibliotecas públicas o el Instituto de la Cinematografía son tan solo algunos de los ilustres afectados.
EL PAÍS ha contrastado con numerosos gestores del mundo cultural las cifras de un tijeretazo que, sumado al reciente y brutal aumento del IVA, podría dejar la cultura española al borde de la supervivencia. El volumen del recorte presupuestario en materia cultural ascenderá, en términos globales, a alrededor del 30%. Incluidos todos estos datos, el sector cultural en España, que supone un 4% del PIB y genera 600.000 empleos, habrá sufrido una reducción presupuestaria de cerca del 70% en el acumulado de los últimos cuatro años.
La coyuntura actual supera todos los males hasta ahora vistos en este ministerio. La sensación de que el Gobierno de Mariano Rajoy —más allá de las promesas y de las frases hechas— considera la Cultura como un lujo más que como una necesidad, se ha instalado definitivamente entre quienes precisamente la piensan, la hacen y viven de ella. El tijeretazo al cine, al teatro, a la música, a los museos y a las bibliotecas (otras tantas versiones del “entretenimiento”, según dijo hace poco el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro) será traumático en el mejor de los casos y quién sabe si definitivo en el peor.
“La cultura no es un lujo ni un capricho”, aseguraba en marzo a este diario el secretario de Estado del ramo, José María Lassalle. Pero hace muy poco llegó la frase lapidaria de Montoro, equiparando la cultura al entretenimiento (“el Gobierno ha reclasificado el IVA de ciertos productos de entretenimiento como las entradas de los espectáculos, cine, teatro y otros”). Es decir, ya no a un innegociable conjunto de conocimientos, enseñanzas y aprendizajes capaz de aportar iguales dosis de formación que de placer... sino a un mero pasatiempo.

El sector cultural ha perdido un 70% de sus recursos desde el año 2009
Después de disparar de manera brutal el IVA del cine, del teatro, de la música y de los museos, asestando así un varapalo sin precedentes a la industria cultural, el Gobierno desemboca definitivamente, con este inminente arsenal de recortes presupuestarios, en algo que ya no puede calificarse, según las fuentes, sino de deserción institucional de la cultura.
Otra evidencia preocupante es que algunos de los grandes asuntos de política cultural incluidos, primero, en el programa electoral del PP y avanzados, después, por el ministro Wert, se encuentran encallados por completo. Es el caso de la hiperpublicitada Ley de Mecenazgo, que el ministro y sus colaboradores dicen seguir estudiando, y de la Comisión de la Propiedad Intelectual, cuya inacción a la hora de luchar contra la piratería ha sido ya denunciada por la patronal discográfica (de unas cien denuncias recibidas, solo se han abierto unos ocho expedientes y aún no se ha cerrado ninguna web).
“La situación es gravísima; cada vez se nos exige más autofinanciación, y da la sensación de que el Gobierno quiere caminar hacia un modelo de cultura absolutamente privatizada... no estamos hablando solo de una mala gestión, sino de una operación consciente por la cual se pretende abaratar la cultura y, cuando ya no valga nada, venderlo todo al sector privado”: es el lamento y el vaticinio del responsable de una de las más altas instituciones culturales de este país.