12.15.2013

Viva Wert i su ministrillo


Sepultura de Ramon Llull en la iglesia de Sant Francesc de Palma.
Sepultura de Ramon Llull en la iglesia de Sant Francesc de Palma. 

En la UIB se recibe una llamada del Ministerio de Educación y Cultura: "¿Qué sueldo cobra Ramon Llull?", pregunta una asesora al director de la Cátedra que lleva el nombre del filósofo y escritor mallorquín fallecido en 1315. Esta fue la anécdota que narró en el pleno del Consell de Mallorca Joan Font, portavoz de Més en la institución insular, y que dejó helado a más de uno. "Es increíble. Cuando creía que desde el ministerio que dirige el gran Wert no me podían sorprender más...¡Zas!", decía una sorprendidísima lectora, mientras otro internauta se preguntaba: "¿Y son estas personas las que van a mejorar la Educación de este país?"
Después de que DIARIO de MALLORCA se hiciera eco de la narración del conseller de Més, miles de personas convirtieron la noticia en una de las más comentadas y compartidas de la red. Hasta el mismísimo Ramon Llull, respondió a la ocurrencia desde su cuenta fake de Twitter: "Mort e en sepvltvra hac. En aqell temps ans cobrava vn real, o ben content ab vn qvuilo de taronjes em feien". 

"¡Entre el informe Trepitja y esto, estamos arreglados!", decía una lectora. Las reacciones se movían entre la ironía y la indignación: "¿Cuánto cobra la asesora que preguntó cuánto cobraba Ramon Llull?", se preguntaban algunos. "Esto nos pasa por tener unos representantes que por el mero hecho de ser fieles al partido, son premiados con un puesto", decía otro.

"Yo le hubiese dicho que cobra lo mismo que Cervantes para dirigir el instituto que lleva su nombre", "Cristóbal Colón seguro que está en algún paraíso fiscal" o "son cosas de la reforma laboral, al beato aun no le llegó la edad de jubilación", fueron otros de los comentarios jocosos de una noticia cuyo impacto traspasó las fronteras de Mallorca.
Ante el revuelo causado, la UIB aseguró no tener constancia de que se hubiera producido tal llamada, mientras que Font insistió en varias entrevistas a medios nacionales en que la historia era real y que quien se lo contó era " una fuente de absoluta solvencia".