10.18.2012


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Barcelona. (EFE/Jose Oliva).- El conseller de Cultura, Ferran Mascarell, ha reclamado que el Parlament pueda legislar en el futuro sobre cuestiones que afectan directamente a la cultura, como el IVA o la ley de mecenazgo.
En una entrevista concedida a Efe, Mascarell ha asegurado que la industria cultural catalana es "el quinto clúster europeo y es en el contexto europeo en el que tenemos alguna oportunidad porque aporta riqueza".
En la línea de su reciente intervención en el Cercle de Cultura, el conseller ha querido "romper el tópico de que el sector cultural es un sector muy subvencionado y de que la cultura es un lujo".
El sector cultural catalán en sentido amplio -incluidas la arquitectura y la comunicación- entre artistas, empresas y profesionales, aporta a la fiscalidad estatal más de 3.000 millones de euros, mientras que las subvenciones y ayudas que recibe de todas las administraciones y televisiones públicas suman unos 1.200 millones. Por tanto, hay 2.000 millones que son aportación neta a las arcas del Estado, algo insostenible", resalta Mascarell.
Para corregir este déficit, el conseller propone "políticas públicas", y cita como ejemplos la posibilidad de que el Parlament "pueda legislar sobre el IVA, y en términos de aplicación de una casilla de la renta a favor de la cultura, o pueda elaborar una ley de mecenazgo propia, cuestiones que ahora no podemos decidir por no tener estructuras de Estado".
Agrega que "a ningún Estado con sensatez le debería molestar que los intercambios culturales de Catalunya supongan el 1% del total mundial, cuando en términos de población los catalanes son sólo el 0,1%".
Para garantizar la financiación suficiente de la cultura en Catalunya, se deberá "configurar un modelo de relación entre el dinero y el sector público", que para el conseller podría seguir el modelo francés, que incluye una tasa de consumo cultural o una tasa televisiva.
El conseller rechaza radicalmente que la cultura sea un lujo y reclama que, como sucedió en el Modernismo, el Noucentisme o el Sesentismo, haya "una imbricación, una alianza entre el mundo de la política y el de la cultura".
Dando por superado el Estatuto de Autonomía como elemento de referencia, Ferran Mascarell opina que el Parlament debe tener asimismo "plenas competencias" para poder legislar sobre el catalán y el castellano.
Al respecto, Mascarell afirma con rotundidad: "En Catalunya no tenemos ni tendremos problemas con el castellano" y ni siquiera ve peligrar la capitalidad mundial de la edición en castellano que ostenta Barcelona.
"La opción de los catalanes por la edición en lengua castellana no será una excepción y no dejará de ser motor de producción editorial mundial, algo que pasa desde hace 400 años", asegura Ferran Mascarell.
Apurando sus últimos días como conseller de Cultura, cargo que ya ocupó durante seis meses con el gobierno de Pasqual Maragall, Mascarell hace balance de la actual legislatura en materia de cultura.
"Ha sido un mandato intenso y apasionante, pero también complicado. Intenso, porque el potencial de la cultura catalana es enorme, y apasionante, porque estamos en medio de un tiempo histórico", señala antes de parafrasear a Proust: "Los catalanes estamos a la búsqueda de un tiempo perdido".
Responde a aquellos que le acusan de poner en práctica políticas de dirigismo cultural que "en Catalunya toda la política cultural ha ido dirigida a que todos tengan oportunidades, y eso se ha hecho con los concursos públicos, con la construcción de equipamientos".
La interrupción de la legislatura deja dos iniciativas interrumpidas, pero "bien encaradas para que se presenten a partir del nuevo período parlamentario": el Acuerdo Nacional por la Cultura y el Plan Estratégico de la cultura catalana a diez años vista.
En el ámbito de la cultura, Catalunya, sostiene el conseller, deberá tener una relación directa con Europa, porque "la nuestra es una realidad cultural tangible y Europa lo sabe"


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