3.05.2013


Muere el director de teatro Jérôme Savary a los 70 años

Nacido en Buenos Aires, fundó su propia compañía y fue autor de comedias musicales

El director teatral Jérôme Savary, en una imagen de archivo. / CARMEN SECANELLA
El actor y director de teatro franco-argentino Jérôme Savary (Buenos Aires, 1942) falleció anoche a los 70 años en el hospital en el hospital de Levallois-Perret, en París, a causa de un cáncer. Savary, con una compañía con su nombre en la capital francesa, creó sus propias piezas y también fue autor de comedias musicales como La historia del cerdo que quería adelgazar, en 1984; Cabaret, en 1987, y La leyenda de Jimmy, en 1990. También llevó a las tablas versiones de La flauta mágica (1985) y La vida alegre, en 1983.
Savary, que comenzó su andadura en la escena europea en los años sesenta, era un apasionado de Offenbach, Shakespeare y Hemingway, así como de Julio Verne cuyo Viaje al mundo en 80 días llevó al teatro. Savary partió de su Buenos Aires natal a Nueva York a los 19 años, donde conoció a intelectuales como Jack Kerouac o Allen Ginsberg mientras se introducía en el mundo del jazz. En 1964 se instaló en París, donde inició una extensa carrera en la que intentó democratizar el teatro y modernizar a los clásicos.
En 1966 trabajó el texto Le Labyrinthe, de Fernando Arrabal, antes de fundar con él, con el chileno Alejandro Jodorowsky y el francés Roland Topor el Gran Magic Circus, compañía con la que montó espectáculos como Zartan o Superdupont,entre otros. Amante de la buena mesa y el buen vino, Savary reorientó su actividad a la televisión en los ochenta.
De 1988 a 2000 dirigió el parisiense Teatro Nacional de Chaillot, con espectáculos como El burgués gentilhombre y Irma la dulce, y luego la Ópera Cómica, de 2000 a 2005, que renovó en profundidad. Su última presencia en España fue en 2010, cuando dirigió una versión deLisístrata,de Aristófanes, en el festival de teatro clásico de Mérida, protagonizada por el actor Paco León. Con motivo de aquel espectáculo, Savary declaró en una entrevista a este periódico que algunos de sus espectáculos podían ser malos, "pero nunca aburridos". "Prefiero un espectáculo malo divertido, que uno bueno aburrido". Savary decía que su trabajo era "divertir, como lo fue el de Shakespeare o Molière". "Nuestra obligación es agarrar al público, sacarlo de la miseria en la que viven y ponerlo en otro mundo".
En 2012 presentó en París un último espectáculo musical La fille à marins, en el que el rol principal fue interpretado por su propia hija, Nina. Caballero de la Legión de Honor de Francia y Caballero de las Artes y las Letras, en su legado se cuenta el montaje de más de 80 espectáculos teatrales, producciones televisivas, novelas, películas e interpretaciones.